¿HAY VIDA EXTRATERRESTRE?
David McNaughton www.DLMcN.com

Muchas personas se preguntan si hay algún tipo de vida en otras partes del universo. Creo que la respuesta es que Sí, con tal de que estemos dispuestos a viajar bastante lejos. Entonces, ¿qué distancia sería suficiente? No lo sé; en realidad, nadie lo sabe. Hay millones de estrellas en nuestra galaxia, y millones de galaxias en el universo, algunas de las cuales están a miles de millones de años luz de nuestra Tierra. Me inclino a pensar que por lo menos una de ellas contenga vida.

Otra pregunta clave es: ¿De qué nivel de complejidad de la vida estamos hablando? Muchos científicos mantienen que es muy posible que haya bacterias (u otros organismos primitivos) debajo de las superficies de Europa o de Encélado (satélites de Jupiter y Saturno, respectivamente), o quizás en el planeta Marte. En las profundidades de estos cuerpos, pueden existir lagos o incluso océanos de agua líquida. Así, podemos imaginar que encontraremos manifestaciones de vida más avanzada allí, como algas marinas, gusanos, o incluso peces.

¿Y la vida inteligente? ¿Puede existir en otros mundos? En nuestro sistema solar, decididamente No De hecho, ni siquiera hallaremos aves, ni mamíferos ni dinosaurios en Marte o en las lunas de Jupiter. Así, tendremos que mirar a estrellas que distan algunos, o muchos años luz de nosotros.

Aquí, viene bien recordar que algunos astrobiólogos sostienen que la Tierra ha tenido mucha suerte Es decir, para engendrar su vida avanzada, nuestro planeta ha sacado provecho de las coincidencias afortunadas de varios acontecimientos y circunstancias astronómicas y geológicas.

Por ejemplo, nuestra luna es mucho más grande (en comparación con el tamaño de su madre-compañera, la Tierra) que los otros satélites del sistema solar (con la excepción de Caronte y Plutón). Por este motivo, su gravedad evita grandes oscilaciones en la inclinación de nuestro eje de rotación. Sin esta restricción gravitacional, nuestro planeta sufriría enormes variaciones en su clima, y el desarrollo de la vida avanzada sería muy difícil. Marte sólo tiene dos satélites pequeñísimos, por lo que su eje de rotación oscila de manera espectacular; en consecuencia, Marte no tiene un clima estable.

Otro factor que ayuda a evitar grandes cambios en nuestras temperaturas, es la presencia de los océanos. Por fortuna, en la Tierra tenemos mucha agua, algo indispensable para la vida, por supuesto, pero al mismo tiempo la existencia de tanta agua hace que nuestros veranos no sean muy abrasadores, y que nuestros inviernos no sean insoportablemente fríos. Ninguno de los demás planetas de nuestro sistema solar posee océanos de agua, ni siquiera lagos o ríos, en sus superficies.

Sin embargo, es importante que nuestra Tierra no contenga demasiada agua. Sin nuestras masas continentales, los animales terrestres más evolucianados (humanos incluidos) no habríamos aparecido. Por una afortunada casualidad, la proporción de agua en la Tierra es la ideal.

En el sistema solar, las órbitas de la mayoría de los planetas (incluyendo el nuestro) son casi circulares. Los astrónomos han detectado muchos planetas girando alrededor de otras estrellas y parece que, en general, sus órbitas son elípticas, es decir, bastante prolongadas. Los sistemas con esta forma no pueden quedarse en un estado estable, porque los efectos variables de los grandes planetas cambian constantemente las trayectorias de los pequeños cuerpos (como nuestra Tierra).

Respecto al desarrollo de la vida inteligente, es oportuno recordar que los mamíferos (nosotros incluidos) no habríamos evolucionado si los dinosaurios no hubiesen muerto cuando un asteroide o un cometa chocó con la Tierra hace 65 millones de años; (al mismo tiempo, dio la casualidad de que hubo algunas erupciones volcánicas extendiéndose por la India).

Los embriones de los dinosaurios se desarrollaban dentro de un huevo (tal como los lagartos y los peces). Este sistema es menos eficiente y eficaz que el nuestro, donde el feto recibe la nutrición a través de la placenta durante su crecimiento. El sistema de poner huevos se remonta millones de años antes de los placentarios, por lo que los dinosaurios gigantescos dominaban la Tierra mientras los mamíferos (nuestros antecesores) se escondían en las grietas de las rocas.

Me pregunto si algo similar ocurrió con los vertebrados, es decir, con los animales como nosotros (y los lagartos y dinosaurios también) formados por cuatro brazos o piernas conectadas a una espina dorsal. Al principio, los invertebrados gobernaban los continentes y los océanos, encabezados por insectos enormes y por criaturas extrañas llamadas "trilobites". ¿Era necesario exterminarlos para que los vertebrados pudiésemos evolucionar y diversificar.nos? Sabemos, por ejemplo, que hubo una extinción masiva hace 250 millones de años. Es verdad que todavía hay invertebrados en la Tierra, por ejemplo gusanos, cangrejos y langostas, pero en la era actual estos organismos son considerablemente más pequeños, y menos amenazadores, que muchos mamíferos y reptiles. (Una excepción es el calamar gigante, pero este monstruo vive en las profundidades océanicas).

Cuando el género Homo estaba diferenciándose de los chimpancés y gorilas hace algunos millones de años, nuestros antepasados tuvieron la suerte de encontrar un refugio al este del Gran Valle del Rift de África, que estaba formándose en el momento apropiado. Sospecho que habría sido más difícil sobrevivir en la jungla del centro del continente.

Entonces, muchas casualidades afortunadas fueron necesarias para el desarrollo de la vida avanzada y la aparición de seres humanos en la Tierra, concretamente:
Una luna del tamaño adecuado para mantener un clima estable;
Las órbitas casi circulares de la mayoría de los planetas en el sistema solar;
Una gran cantidad de agua (pero no demasiado);
Una o dos extinciones masivas de otros animales que se extendían sobre la Tierra.

Por todo ello, creo que tendríamos que viajar muy lejos en el universo para encontrar un planeta con la misma suerte.
 
 
 

David L. McNaughton

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